Que lo disfruten.
La limpieza del caso fue manejada por Katsuto.
Las acciones de Tatsuya y compañía podrían ser vistas
como excesiva auto-defensa en el mejor de los casos, uso ilegal de magia
causando heridas y con intento de asesinato en el peor de los escenarios,
pero el brazo de la justicia no llegaría
a tal punto con ellos.
El poder de los Diez Clanes Maestros ascendía más allá
que el de las autoridades judiciales.
Una vez que se supo que el talento en magia moderna
estaba influenciado por la predisposición genética del individuo, como
prioridad, se tomaron muchos magos para fortalecer la sangre de los mismos.
Eso significa que, para los países que clasificaban
sistemáticamente a la magia como la forma del poder nacional, en todas las naciones
del mundo, ya había diferencias de edad de la época en la que la magia seguía
siendo desconocida.
Por supuesto, eso también se aplicaba a este país.
El resultado fue la formación de un nuevo grupo que
supervisa el campo de la magia en esta nación.
Este grupo era el de las Diez Casas Maestras.
Su historia tenía menos de un siglo de antigüedad, así
que jerárquicamente seguía teniendo soltura.
Sin embargo, el hecho es que dentro de las llamadas
Diez Casas Maestras, ya había aparecido una barrera entre ellas y los demás que
era difícil de superar.
Al reforzar repetidamente su sangre con lazos entre
las mismas, los Diez Clanes Maestros, junto con las 100 familias relacionadas,
poseían una diferencia marcada de aquellos que no eran parte de las mismas
Las Diez Casas no estaban en el centro de la política de
ninguna forma.
No tenían ningún poder sobre papel (oficialmente).
En lugar de eso, al usar su magia como soldados,
oficiales, administradores, son el grupo de apoyo principal del Estado.
A cambio, en lugar de poseer poder de forma visible,
habían ganado una supremacía inviolable en el otro lado de la política.
Este es el camino elegido por los magos modernos en
este país.
Actualmente, las dos familias más influentes dentro de
las Diez Casas son los Yotsuba y los Saegusa.
En tercer lugar están los Juumonji.
En el caso del hijo mayor de los Juumonji, la policía
común y corriente ni siquiera consideraría estar envuelta en el caso. Con
respecto al incidente más reciente, Haruka fue a un viaje de negocios de larga
duración.
La razón detrás del trato que se le dio, tal como fue,
no fue pronunciada en base a la verdad.
Esa persona seguía sin dar una respuesta a la pregunta
de Leo.
Considerando que no se había elegido un reemplazo para
la consejera, parecería que planeaba volver en algún momento.
Como parte de la limpieza, se dijo que la puerta de la
biblioteca que Tatsuya destruyó con ‘Descomposición’ había sido destruida por
los operativos de Blanche.
Incluso la escuela no ahondó en el asunto debido a la
falta de preocupación de la administración. - Además, más de una mitad de ellos
no creía de verdad que Tatsuya solo pudiera haber destrozado la puerta
reforzada. También escondieron el hecho de que uno de los estudiantes había
robado la llave.
En todo caso, la presencia de los estudiantes de la
Primera Preparatoria en ese lugar ya había sido borrada.
En cuanto a lo que respecta a los adultos, el intento
de espionaje de Sayaka no fue un problema.
Sayaka ya había sido admitida en el hospital por un
tiempo.
Aunque la fractura en su brazo derecho no era algo
para estar hospitalizado, ya que se descubrió que el líder de Blanche era un
usuario de magia sistemática de oscilación de ondas llamada ‘Evil Eye’, fue
internada para asegurar que no quedara influencia de control mental.
Aunque Tatsuya la visitó sólo una vez en el hospital,
Erika fue varias veces, y ambas se volvieron muy cercanas.
El líder del club de kendo, Tsukasa Kinoe, también fue
considerado inocente. Esto se debió a que había estado bajo la influencia de un
caso serio de control mental.
No fue expulsado, pero sí faltó a clases por un buen
tiempo. El motivo fue una retirada voluntaria.
Desde el principio no quiso ser un mago, sino que
simplemente sufría impedimento en su día a día debido a la hipersensibilidad a
la emisión de partículas mágicas.
Tsukasa asistía a la preparatoria mágica sólo para
aprender magia útil para poder mantener sus ojos perceptibles a la magia en
cuidado. Después de deshacer el control mental, regresó a lo que realmente
quería hacer, Kendo.
Las extraordinarias habilidades mágicas de Tatsuya,
con excepción de sus camaradas quienes lo acompañaron a la fábrica abandonada,
siguieron desconocidas.
Ni Mayumi ni Mari estuvieron conscientes de ello.
Sus amigos, Mizuki, Honoka, y Shizuku de igual forma
siguieron siendo ignorantes de ello.
En realidad, Leo y Erika tampoco se dieron cuenta de
toda la capacidad de su poder.
Tatsuya no supo qué estaba pensando Katsuto, ni por
qué Kirihara no dijo una sola palabra sobre esto, pero al mismo tiempo estaba
muy agradecido.
Esa magia suya en particular, hasta el momento, seguía
siendo desconocida para el público.
De todas formas, Mayumi y Mari parecían vagamente
sospechar algo.
Miyuki estuvo deprimida por una semana después del
suceso.
En la superficie era la misma belleza perfecta de
siempre pero se la vio ocultando su rostro en ambas manos de vez en cuando.
También lo hacía frecuentemente en casa.
Como era de esperar, parecía que se arrepentía de usar
‘Niflheim’ creyendo que había sido demasiado.
Afortunadamente, debido a que los miembros de Blanche
fueron capturados por casualidad en una envoltura helada (debido a la
naturaleza de la magia, los órganos internos de los miembros de Blanche habían
sido congelados en un parpadeo, evitando la ruptura de membranas), parecía que
no habían sufrido pérdidas irreparables en sus cuerpos.
Durante ese tiempo, Tatsuya había animado a Miyuki sin
cesar, hasta que saliera de su depresión al punto que pudiera sonreír de nuevo
a pesar de su apagada condición.
Para Tatsuya, las clases fueron como siempre, con el
trabajo del Comité de la Moral Pública y el Consejo Estudiantil tomando mucho
de su tiempo, pero al mismo tiempo que el período de inicio había terminado,
finalmente fue capaz de acomodarse en un medio de aprendizaje tranquilo.
◇ ◇ ◇
Ahora estamos en mayo.
Hoy era el día en que daban de alta a Sayaka.
Tatsuya junto con Miyuki, visitaron el hospital para
celebrar. (Habían faltado a sus clases de la mañana. Uno de los mayores
beneficios de aprender de terminales es la ausencia de un profesor, dándoles
una mayor grado de libertad a los estudiantes).
En ese lugar estaba…
“¿No es ese Kirihara-senpai?”
Aunque Miyuki comentara innecesariamente, Tatsuya ya
lo sabía.
Vestida con ropa normal, Sayaka estaba en el vestíbulo
de entrada rodeada por su familia y enfermeras.
En ese grupo, junto a Sayaka estaba el rostro de
Kirihara, teñido de vergüenza, de alguna forma, y viéndose bastante nervioso.
“Parece que se están llevando bien (?)”
Miyuki, naturalmente, también supo de la serie de
eventos apodados el “Incidente de la disputa del club de Kendo”.
Sabiendo eso, y viendo la amistosa interacción entre
Sayaka y Kirihara, ciertamente era un sentimiento extraño.
“Casi parece como si Kirihara hubiera venido todos los
días.”
“Je~, eso es correcto.”
Luego de voltear a ver de dónde había aparecido esa
voz de la nada, se encontró con Erika que tenía una mirada de aburrimiento en
su rostro.
“Che-, como pensé, de verdad que es imposible
sorprenderte.”
“No, ciertamente me sorprendí. No pensé que
Kirihara-senpai tuviera una personalidad tan diligente.”
“¡Ése no es el punto!”
Naturalmente, Tatsuya también sabía que estaba
cambiando de tema, así que simplemente mostró una sonrisa engañosa al puchero
de Erika.
“Hmph, porque siempre estás haciendo cosas ladinas
como esta todo el tiempo es que fuiste rechazado por Saya.”
Tatsuya no estaba terriblemente consternado por ser
rechazado o lo que sea.
No es algo para presumir, pero el número de
estudiantes mujeres que había capturado su interés era cero.
Más importante-
“Erika…… cuando dices ‘Saya’, te estás refiriendo a
Mibu-senpai, ¿correcto?”
Miyuki hizo la pregunta un poco apurada.
“¿Mm? Así es.”
“…… Parece que se han vuelto muy íntimas.”
“¡Déjamelo a mí!”
‘¿Dejar qué?‘ estaba atorado en su garganta, pero ya
que probablemente eso complicaría aún más la situación, él decidió dejarlo de
lado y tragárselo.
Más importante, estaban aquí por una visita al
hospital.
“Mibu-senpai.”
Junto con Miyuki y Erika detrás de él - ya sea porque
Erika había madurado de repente, o porque estaba incómoda, parecía estar
excesivamente ansiosa - Tatsuya saludó al grupo de personas.
“¡Shiba-kun! ¿Viniste?”
Mientras el grupo se disolvía, sorprendido ante este
desarrollo inesperado y chismoseando desde lejos dándole miradas a él, Sayaka
salió y saludó a Tatsuya con una gran sonrisa.
—A su lado, Kirihara, por un momento, mostró una expresión
molesta, pero incluso eso le dio un toque placentero a un día pacífico.
“Felicidades por haber recibido el alta.”
Miyuki le entregó un ramo de flores con ambas manos.
Al principio, Tatsuya había pensado seguir la
costumbre de los tiempos modernos, y simplemente enviárselas por entrega, pero
Miyuki había insistido en que “¡estas son cosas que deben entregarse con tus
propias manos!” en un tono inusualmente firme y fuerte, así que presionado por
esa actitud amenazante, decidió traerlas.
La imagen de Miyuki sosteniendo ese ramo era una vista
maravillosamente enternecedora, pareciendo que los días grises llenos de
lágrimas se habían ido lejos, y viendo el rostro alegre de Sayaka al mismo
tiempo que recibía las flores, Tatsuya pensó que fue algo bueno haber escuchado
a su hermana.
“Tú eres Shiba-kun, ¿no es así?”
Tomando un paso hacia atrás y viendo a las chicas que
hablaban entre sí, Tatsuya fue relegado a un rol secundario, cuando un hombre
de mediana edad lo llamó.
Aunque había sido llamado por su apellido, la
dirección de su mirada dio a entender que no hubo ninguna equivocación.
Juzgando por su cuerpo macizo y elegante postura, ese
hombre era versado en artes marciales.
Sus rasgos también mostraban un parentesco con Sayaka.
“Soy Mibu Yuuzou, el padre de Sayaka.”
“Encantado de conocerlo, yo soy Shiba Tatsuya.”
“Yo soy su hermana, Shiba Miyuki. Encantado de
conocerlo.”
Notando el saludo de Tatsuya, Miyuki se acercó e
inclinó la cabeza educadamente detrás de él.
Pareció quedar un poco sorprendido ante su elegante
gesto, pero su expresión se recompuso de inmediato acorde con el de un
practicante de artes marciales.
Es muy probable que Sayaka haya adquirido su manejo
con la espada de su padre.
“Miyuki, ¿te importaría ir a cuidar a Erika por
favor?”
Al mismo tiempo que Tatsuya regresaba a ver, Kirihara
había acorralado a Erika en la conversación.
“Por supuesto. Oji-sama, ahora me retiro.”
La persona Miyuki se había referido a él como
“Oji-sama”, el padre de Sayaka, no pudo evitar verse un poco disgustado, pero…
De alguna forma logró dar una respuesta normal.
Por supuesto, Tatsuya y Miyuki pretendieron no haberlo
notado.
Una vez más,
Tatsuya volteó hacia el padre de Sayaka.
Ya que comprendió muy bien que Tatsuya había enviado a
Miyuki lejos para que tuviera toda su atención, no perdió tiempo con preludios
innecesarios.
“Shiba-kun, estoy en deuda contigo. La razón de que mi
hija haya sido capaz de recuperarse es gracias a ti.”
“Yo no hice nada.
Los que convencieron a Mibu-senpai fueron Chiba y mi
hermana.
Los que le dieron fuerza mientras estuvo hospitalizada
fueron Chiba y Kirihara-senpai.
Como alguien que se hizo cargo fríamente de ella por
obligación, siento que no debería ser apreciado, y mucho menos merecer las
gracias.”
“Si dices eso, entonces soy yo el que fue incapaz de
hacerse cargo de ella.
Sabía que mi hija estaba resentida ante su falta de
progreso con la magia, pero lo pasé por alto como un asunto sin importancia.
Fui cegado por mi propia creencia de que la evaluación de las habilidades mágicas
y la verdad habilidad de combate eran dos cosas separadas, y no me di cuenta
verdaderamente de la extensión del sufrimiento de mi hija.
En lugar de eso me cubrí detrás de la excusa de estar
ocupado, y no le di la cara incluso cuando empezó a asociarse con compañía
dudosa; soy un fracaso como padre.
Ella dijo que al escuchar tus palabras, recordó que ya
había perdido desde hace mucho tiempo atrás.
Aquello se convirtió en la oportunidad para que
despertara de su pesadilla.
Mi hija está muy agradecida contigo.
Me pidió que te dijera que tus palabras no fueron en
vano.
No estoy completamente consciente de lo que eso
significa, pero sé que sus sentimientos son genuinos.
Por lo que quiero decirte esto:
Gracias.”
“…… En serio, no hay nada por qué estar agradecido.”
Tatsuya negó con la cabeza, un poco avergonzado, y el
padre de Sayaka dejó salir un leve risita.
“…… Eres justo como dice Kazama.”
Aquellas palabras fueron suficientes para penetrar la
serenidad de Tatsuya.
“…… ¿Usted conoce al Mayor Kazama?”
“Ahora estoy retirado pero hemos compartido muchos
días en las barracas como camaradas. También somos de la misma edad. Incluso
ahora, somos amigos cercanos.”
Sabía que esa palabra, ‘cercanos’, no representaba
toda la verdad. Simplemente lo supo muy bien.
Un simple amigo - incluso uno cercano - no sería
alguien con quien Kazama hablara acerca de Tatsuya.
“Luego de enterarme que Sayaka te tenía en alta
estima, pensé que fue la divina providencia. Si es posible, espero que un
hombre como tu pudiera seguir apoyando a Sayaka en el futuro……”
“…… No soy una persona que esté en posición de apoyar
a alguien todavía.”
“…… Entonces vamos a dejarlo así.
Sólo eran divagaciones sin remedio de un padre, así
que olvídalo por favor.
Y por supuesto, no he dicho a nadie ni una sola de las
cosas que he escuchado de Kazama, incluyendo a mi hija, así que despreocúpate.
Sólo quería decirle, a ti como la persona que pudo, y
que de hecho salvo a mi hija, esta única cosa:
De verdad, muchas gracias.”
Diciendo eso, sin esperar una respuesta - salvando a
Tatsuya de la necesidad de una respuesta aún más humilde - el padre de Sayaka
regresó para reunirse con su esposa.
Sacudiendo la cabeza levemente, sacando de su mente la
considerable inquietud, Tatsuya también se reunió con su hermana.
“Ah, Shiba-kun. ¿De qué hablaste con mi papá?”
Inmediatamente, sintiendo en él a un hombre que
luchaba por buscar una salida, Sayaka habló con él.
Parecía que sólo Miyuki era capaz de controlar a
Erika.
“Supe de él que era amigo cercano de alguien que ha
cuidado de mí.”
“Eh, ¿de verdad?”
“Sí, es un mundo pequeño después de todo.”
“Parece que de verdad hay una profunda conexión entre
Tatsuya-kun y Saya ¿eh?”
De inmediato, Erika se metió en la conversación.
Parecía que estaba en su mejor condición hoy.
“Hey, Saya, ¿por qué cambiaste a Tatsuya-kun por
Kirihara-senpai?
Te gustaba Tatsuya-kun, ¿no es así?”
“He-hey, Eri-chan?”
Viendo a Sayaka toda agitada, Tatsuya pensó en algo
muy distinto.
(Eri-chan, heh……)
Esas dos son muy compatibles, pensó Tatsuya. -Como si
fuera asunto de alguien más.
“Erika, creo que hoy te estás dejando llevar un poco
más de la cuenta.”
A pesar de la reprimenda de Miyuki, Erika no prestó
atención en lo más mínimo.
Aquello fue insuficiente para afectarla en su
condición más alta.
“En términos de apariencia, estoy segura que Tatsuya
tiene la ventaja.”
“…... Eres una mujer muy insolente, ¿no es así?”
“Como sea. Kirihara-senpai, tú ni siquiera te
acercas,”
“…… Estás tratando de hacerme llorar, ¿no es así?”
“Tal vez~.
Bien entonces, Saya, ¿el factor decisivo fue su
fidelidad?
¿Fue la patosa amabilidad de este tipo la que al final
te ganó?”
El rostro de Sayaka se tiñó de rojo de oreja a oreja.
Trató de desviar la mirada varias veces, pero cada vez
Erika daba un paso rápidamente frente a ella - probablemente incluso usando
magia a ratos - hasta que finalmente
Sayaka pareció estar al borde de las lágrimas.
“Erika, ya es -“
Suficiente, es lo que quiso decir.
Pensando en ello, justo cuando se preparó a intervenir
a la fuerza,
“Sí…… Supongo que es como dijo Eri-chan.”
Pero con una voz débil, Sayaka empezó a confesar, y
fue demasiado tarde.
Parecía que había llegado a su límite de estrés, y
todas sus barreras mentales empezaban a desmoronarse.
“Creo que de verdad estuve enamorada de Tatsuya-kun……”
“¿Quééé?”
Ante la confesión de Sayaka, por alguna razón, quien
se sorprendió más en realidad fue Erika.
“Porque él tenía una fuerza sin igual, lo cual siempre
había deseado.
Pero incluso si era algo que esperaba, tenía miedo.”
Ante la mirada preocupada de Miyuki, Tatsuya mostró
una leve sonrisa.
Por alguna razón, su hermana estaba convencida de que
él era un hombre de sensibilidad delicada.
“Por mucho que corriera, nunca alcanzaría a Shiba-kun.
Para tratar de volverme tan fuerte como Shiba-kun, tendía que correr y correr
para siempre, y sin importar qué tanto lo hiciera, nunca sería capaz de ser así
de fuerte……
Esto podría ser irrespetuoso para Tatsuya-kun, quien
tiene tanto poder, pero es lo que verdaderamente pienso.”
“…… Sé a lo que te refieres. Ciertamente hay momento
en los que pienso en Tatsuya-kun de esa manera.”
“Kirihara-kun…… la primera vez que tuve una
conversación apropiada con él fue cuando vino a visitarme por primera vez, pero
pensé, si es él, incluso si peleamos, siempre estaríamos avanzando al mismo paso.
Y así……”
“…… Gracias.”
(Nota: Aquí utiliza el términoごちそうさま, que usualmente se traduce como “gracias
por la comida” aunque también se la usa como agradecimiento luego de escuchar
algo relacionado con el romance de otra persona.)
Aunque no estuvo de acuerdo con el tonto significado
de la frase, por dentro, Tatsuya pensó lo mismo que Erika.
La Sayaka frente a él en ese momento ya no era una
“chicha aparentemente linda”, sino una “chica verdaderamente hermosa”.
“Hey, ¿qué hay de ti Kirihara-senpai?
¿Desde cuándo te empezó a gustar Saya?”
“…… eres una mujer ruidosa. Eso no es algo importante.
Y no tiene que ver contigo de todas formas.”
“Es verdad, Erika. No importa desde cuándo, de todas
formas.”
Sin detenerse ahí, al mismo tiempo que Erika se
detenía con un signo de interrogación sobre su cabeza, fue a mostrarles a todos
por qué tanta gente se había quejado diciendo que era una persona terrible.
“Lo que importa es que ahora Kirihara-senpai está
irremediablemente enamorado de Mibu-senpai.”
“¡¿Qué?! Tú-? “
“Ehh……”
“No entraré en detalles por respeto a la privacidad,
pero……
La valentía de Kirihara mientras enfrentaba al líder
de Blanche, es algo que pienso que sin duda no perdería ante nadie.”
“Ya veo…
Hey, Tatsuya-kun.”
“¿Sí?”
“Cuéntame todo sobre eso después.”
“¡Chiba, hija de…!
¡Shiba también, si le cuentas sobre eso
definitivamente lo sabré!”
“No le diré.”
“Eeh, está bien ¿verdad?”
“¡Maldita mujeeer!”
Mientras Kirihara se enfurecía y Erika pretendía
correr por ahí gritando “kyaa kyaa”, los padres de Sayaka, las enfermeras, y la
misma Sayaka observaban riendo cálidamente.
Mientras los dos corrían por ahí, y mientras Tatsuya
los veía con calidez - o más bien con una mirada tibia, Miyuki se acercó
suavemente a su lado.
“Onii-sama.”
“¿Sí?”
Respondió él con su mirada fija en Erika y los demás.
“Miyuki siempre seguirá a Onii-sama, a donde sea que
vaya.
Incluso si corres lejos a la velocidad del sonido.
Incluso si atraviesas el cielo, y asciendes hasta las
mismas estrellas.”
“…… Lo veas cómo lo veas, no estoy a punto de hacer
algo como eso.”
En ese momento, Tatsuya mostró una verdadera sonrisa
cálida.
“Pero, por ahora, creo que mantendré mis pies
firmemente en la tierra en lugar de apuntar a los cielos.”
Miyuki la devolvió con una sonrisa traviesa.
“Entonces, ¿regresamos a la escuela?”
“Sí. Si no asisto al entrenamiento vespertino, estaré
atrapado ahí toda la semana.”
Miyuki comprendió que aquello era una broma. Es por
eso que pudo reír con eso.
Aun así, esta vez, había algo que Miyuki tenía que
confirmar - algo que tenía que preguntar.
“Onii-sama…… ¿no es la escuela difícil para ti? En
primer lugar, con tus habilidades, no necesitas realmente ir a la escuela y aun
así……
Sigues yendo, cargando con todo ese desprecio y
desdén, sólo por mí……”
“Miyuki.”
Su pregunta fue interrumpida por la voz de Tatsuya.
“No estoy asistiendo a regañadientes. Comprendo muy
bien que el día a día es algo que sólo puede experimentarse en este momento.
Ser capaz de ser un estudiante normal, contigo, es muy
placentero para mí.”
“Onii-sama……”
“Y con eso, regresemos a nuestro normal ‘día a día’ a partir de aquí.”
Con un leve trazo de vergüenza, Tatsuya extendió su
mano hacia Miyuki.
Con alegría, Miyuki tomó esa mano.
—Pero después de todo, Erika vino hasta él llorando
por haber perdido la práctica de la tarde, y a la final, terminó de verdad atrapado
ahí el resto de la semana.